enero de 2026
fragmentos de mi diario
sábado, 3
el dolor y el vacío y el hueco y miedo vuelven constantemente.
domingo, 4
no consigo terminar de darle forma al nuevo poemario, creo que hay demasiado de las otras en mí y así nunca podré tener una voz propia. ¿me estaré perdiendo demasiado? ¿por qué no soy capaz de poner un poco de orden? necesito que vuelva el silencio para encontrar el camino.
estoy leyendo unos libros maravillosos entre final de 2025 y el principio de 2026. qué suerte tengo.
miércoles, 7
me siento totalmente perdida estos días. me cuesta escribir, me cuesta leer lo que realmente querría incluso aunque esté disfrutando lo que leo. me cuestan las redes especialmente. ¿tiene sentido seguir en un espacio que te ignora? ¿tiene sentido seguir con gente a la que le das igual? creo que me estoy equivocando en todo.
jueves, 8
nunca me planteo propósitos de cara al nuevo año, pero esta vez quería obligarme a establecer digamos unas metas que están totalmente en mis manos. la principal es dejar ir. no estar ahí donde no se me quiere o no se me valora o al menos no se hace como quiero y necesito. hay muchas cuerdas a las que parezco empeñada en seguir agarrada que necesito soltar. no puedo con más relaciones fragmentadas o intermitentes. ¿es esto un propósito-meta o solo una tarea que parece impuesta por mi psicóloga? todo lo demás son ideas, deseos, anhelos. me gustaría publicar un libro, ganar un premio, ser leída y leer mucho. quizá solo se cumplan dos de ellos. espero que al menos esos dos se cumplan. empecé a escribir una ¿novela? que ya he abandonado porque no la soporto ni me soporto a mí. el poemario se siente estancado. todos ellos quiero decir. estoy cansada.
jueves, 15
escribo sin escribir. pienso palabras que después se evaporan. me cuesta el acto de llevarlas al papel, pierden algo, como ya no significasen, como si fueran las correctas. parece que no significa lo mismo pensar pan que escribir pan, que teclear pan. llevo el dolor enganchado al útero y baja por mis piernas. se agarra a la espalda y a la tripa. es punzante, agudo, viscoso y se retuerce por dentro. parece haberse convertido en costumbre: contracciones vacías antes del sangrado, contracciones colmadas durante. da igual el día, solo está el dolor. creía haber hecho las paces con mi regla, que mi cuerpo había entendido la negativa a la maternidad. ese castigo autoimpuesto. si me duele más a mí que a ti, pienso. pero no importa. las palabras se acumulan, los óvulos se pierden, la sangre pesa. un cuerpo cargado de cosas sin usar.
viernes, 16
¿corregir es escribir? de alguna manera me imagino que sí, esa relectura, ese quitar, cambiar, poner palabras. pero nunca parece realmente escribir, siento que no estoy escribiendo, que hace mucho que no lo hago, aunque no sea tanto. leer y escribir son un todo que necesito para completar mis días. mientras hay debates y debates sobre no leer más de no sé qué libros al año, yo siento que todo el tiempo que paso sin leer es tiempo perdido. al menos el que paso sola sin hacer nada. ¿fregar la cocina? podría haber leído un par de capítulos. ¿limpiar el salón? otros dos. ¿estar mirando a las musarañas? otros dos, o tres, o cinco. estoy perdiéndome tantas cosas.
lunes, 19
no soy capaz de enfrentarme a lo escrito. llevo meses con un concurso abierto en el navegador esperando a la nueva convocatoria y ahora que está abierta no quiero gestionarlo. un mes, quizá menos, para pensar tantas cosas. no quiero enfrentarme a los poemas pasados o presentes. no quiero corregir, escribir, mandar nada que signifique rechazo. estoy cansada de tener fe en algo. no voy a conseguir nada porque ya no quiero intentarlo de nuevo. no tengo las fuerzas suficientes para un nuevo no.
jueves, 22
a veces creo que nadie entiende realmente las cosas que quiero expresar. hay una barrera entre mi mente y la palabra, mi intención y el lenguaje. ¿qué es lo que nos separa?



